Educación Cristiana | Parte 2

Los objetivos de la educación cristiana

La iglesia vive los últimos días sobre la tierra, esto significa que debemos aprovechar bien cada segundo para extender el evangelio de Cristo. Cada actividad, cada campaña, cada clase de Escuela Bíblica, cada sermón, todo… debe tener un propósito definido: extender el evangeliode Cristo y facilitar la santidad en los creyentes. Un problema gravísimo, además de enseñar o predicar sin un blanco preciso es, tener metas equivocadas.

Por eso es necesario conocer

  1. El deber de dar a conocer a Dios.
  2. La obligación de presentar la Biblia.
  3. La exigencia de santificar a la iglesia.
  4. La necesidad de ubicar objetivos.
  5. a necesidad de expandir el reino de Dios.

Las etapas de crecimiento en la vida cristiana

Si Dios dispuso que su Hijo Eterno en su encarnación naciera siendo un bebé, absolutamente normal como cualquier otro en su apariencia, aunque no en su esencia, es porque el Soberano dispuso asemejarse en todo a nuestra naturaleza limitada, pero sin pecado. Notemos que Jesús nació desprotegido humanamente, necesitó del cuidado de su madre y de la protección y decisión de sus padres. Dice la Biblia que él crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres. (Lucas 2:52).

Es importante estudiar cada etapa del crecimiento de la vida del cristiano y la enorme importancia de una buena enseñanza en cada una de ellas.

Etapas del Crecimiento

  1. La etapa del descubrimiento.
  2. La etapa de la experiencia decisiva.
  3. La etapa de las decisiones fundamentales.
  4. La etapa del perfeccionamiento profundo.
  5. La etapa del servicio pleno.

Los agentes de la educación cristiana en la iglesia

El método bíblico

El libro de Los Hechos de los Apóstoles menciona que muchos de los creyentes perseveraban en la doctrina de los apóstoles. Esto significa que ellos enseñaban a los seguidores de Jesús lo que habían recibido de Cristo.

¿Estamos haciendo lo mismo hoy? No importa el nombre que le demos o la forma que tenga, lo importante es… darle el fundamento bíblico doctrinal y experimental para que perseveren en la doctrina de los apóstoles y así la enseñanza se de a:Recién Convertidos, para Niños, Jóvenes, para Adultos, para Ancianos, etc.

La enseñanza y la Gran Comisión

Lamentablemente en algunas iglesias se ignora la Gran Comisión que Jesús encomendó a todos sus seguidores:”…enseñándoles que guarden todas las cosas…” y no toman la responsabilidad adquirida ante Dios de enseñar no sólo a los niños, sino a los jóvenes y adultos también.

Olvidan este mandato divino y dejan de lado el ejemplo de Jesús. El mismo enseñaba a los hombres. ¿Por qué lo haría? ¿Sería que Cristo conocía la importancia y profundidad que producía la enseñanza? Sin duda que sí, lo vemos en su vida. Lea los siguientes pasajes bíblicos donde encontrará a Jesús enseñando:

Mateo 4:23; 5:2; 9:35; 11:1; 13:54; 26:55; Marcos 9:31; Lucas 11:1; 19:47; Juan 7:14. Si El tomó tanto tiempo para enseñar a sus discípulos y a la multitud de sus seguidores ¿nosotros hoy, también tendremos que realizarlo?

Obligación de enseñar

De la misma forma que predicamos y oramos por los enfermos, así es la obligación de la iglesia de Cristo de seguir las pisadas del Gran Maestro.

Jesús dijo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quién el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26). Hoy en día el Espíritu Santo está obrando en Su iglesia para que conozcamos verdaderamente a Jesucristo.

¿Cómo? Él lo hace en forma directa al espíritu del cristiano y a través de los dones dados a sus hijos para el crecimiento de su pueblo (1 Corintios12:7-11).

Este principio divino es confirmado en Efesios 4:11-16 cuando menciona que Cristo constituye distintos ministerios, entre ellos… “pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”.

Agentes educativos

Aquí encontramos un gran desafío para toda la Iglesia, ningún obrero del Señor podrá decir frente al Tribunal de Cristo: “Yo no supe ni pude enseñar a los hermanos de mi congregación”.

Es imprescindible que haya en nuestras iglesias clases especialmente preparadas para nuestros jóvenes, adultos, ancianos y otros grupos con necesidad, como por ejemplo jóvenes casados, viudas, etc.

Lo importante es predicar el evangelio y a los convertidos darles la oportunidad de crecer en El y afirmarse por su propia fe en el camino del servicio a Cristo.

  • Grupos de discipulado (El discipulado de Jesús)
  • El discipulado actual

Enseñanza organizada

Se aconseja que en cada iglesia funcione el Departamento de Educación Cristiana, con una comisión que dirija la tarea educativa.

Las funciones de esta comisión consisten en coordinar y supervisar el trabajo de la Escuela Bíblica, grupos de discipulado, espigas, clases bíblicas, clases para liderazgo y de todas las actividades educativas de la iglesia.

La persona del educador cristiano

Los cristianos por regalo divino tenemos una nueva vida: completa y espiritual. Esta nueva dimensión de vida cristiana sufre el mismo proceso de cambios; el ámbito espiritual también debe desarrollarse y crecer hasta alcanzar la madurez espiritual, “ser como Cristo” (Efesios 4:13 y 14).

Aquí comienza la función del maestro cristiano. Consiste en intervenir y ofrecer dirección al proceso de madurez.

Si dejáramos a un niño desarrollarse por sí sólo, de todos modos crecerá (bien o mal). Así sucederá con un cristiano sin un pastor o maestro a su lado. Dios los puso (junto a otros ministerios) para que cada hijo de Dios madure seguro y crezca de acuerdo a Su plan.

Prácticamente no debemos desconocer estos temas:

  1. Importancia del maestro.
  2. Cualidades que debe tener el educador cristiano.
  3. Capacitación necesaria.
  4. Funciones del maestro.

El cristiano como alumno perfeccionable

El maestro que toma en serio la responsabilidad de educar (formar) espiritualmente a sus alumnos, necesita saber que está cumpliendo con uno de los más altos designios divinos para el hombre sobre esta tierra.

Importancia del maestro

El maestro de los adolescentes llega a ellos en una etapa crucial de sus vidas y de su formación cristiana. El educador deberá ayudarle a reconstruir su mundo de valores y de experiencias humanas y espirituales para poder participar de la vida social y espiritual.

El maestro (no sólo para los adolescentes sino para toda edad, inclusive adultos y ancianos) es el motor que arrastra y entusiasma a sus alumnos por el camino que los conduce al crecimiento cristiano.

Importancia eterna

Tenemos el futuro de muchas vidas en nuestras manos, es imprescindible que la iglesia de Cristo enseñe a sus hermanos más pequeñitos. Instrumentemos distintas clases de acuerdo a la edad de los infantes, enseñémosle todo lo que necesiten, de tal manera que cuando crezcan no se aparten del Señor Jesús.

No olvidemos las palabras del Maestro referidas a los niños que iban hacia él:

 “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”.


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