Ética Cristiana

En el siguiente trabajo investigativo voy a argumentar que la educación cristiana es de vital importancia en nuestros días y que ética cristiana es un factor contribuyente para el desarrollo de la vida espiritual de todo creyente. La iglesia de hoy en día se desarrolla en un ambiente de violencia y desintegración que urge una adecuada orientación en el campo de la ética cristiana. Las razones que me han impulsado a escribir sobre la ética cristiana son: 1) Razones ministeriales que he presenciado palpablemente de que existe, en todos los niveles, un conocimiento exhaustivo en cuanto a la Ética Cristiana. En algunas ocasiones he presenciado la desafiante urgencia de orientación e instrucción en cuanto al desarrollo del sentido de la moral. En el cristiano y especialmente en los lideres cristianos, la moral es el motor que genera la vida espiritual, la superación del liderazgo cristiano, y la excelencia ministerial. 2) El segundo motivo que me ha impulsado a escribir sobre la urgencia de la Ética cristiana es que hoy en día se palpa en todos los ambientes sensibilizados por los problemas morales que plantea una sociedad de consumo y la sociedad moderna. La sociedad en que vivimos es una sociedad de consumo y de ataque a los valores morales que ponen en peligro la excelencia del cristiano, del líder, y del ministro. Esta no es una exposición profunda del tema, es sencillamente una información que considero es necesaria para poder lograr la excelencia en la ética cristiana.

Ética en general, es la ciencia de la conducta. Entendemos por conducta la actitud constante, conjunto de acciones conscientes, dirigidas para un fin. Una ética, viene a ser un código de reglas o principios morales que rigen la conducta. La palabra ética viene del vocablo griego: ‘ethos’ que significa carácter, costumbre. En efecto, la ética estudia las costumbres humanas, los principios de sus acciones y considera lo que constituye lo bueno y lo malo en tales principios y costumbres. En general, mas que dar un código de reglas, busca los principios básicos según los cuales cada individuo procura determinar como debe actuar en cualquier situación que se le presente en la vida.

“La ética se define como la ciencia de la moralidad, entendiéndose por moralidad el conjunto de juicios que la gente hace referente a lo que es correcto o incorrecto, bueno o malo, en las relaciones interiores o entre los individuos o en los centros colectivos de inteligencia y voluntad”. (Enrique Stob. Reflexiones éticas. Gran Rapids: TELL. 1982, pp.3.)

Anteriormente dábamos una definición de la ética. Podemos reiterar diciendo que la ética es un conjunto de normas que orientan nuestras vidas y definen nuestros deberes y obligaciones. La ética es normativa, es absoluta, es lo que la gente “debe hacer”. Debemos establecer una diferencia entre este concepto de ética y la de moral., pues pareciera que siempre están muy asociadas. La moral trata de la bondad o maldad de las acciones humanas. La moral no es el estudio de lo que el hombre “debe hacer”, sino de “lo que debe hacer”. Es necesario entonces distinguir muy claramente entre ética y moral.

Los conflictos entre estos dos conceptos puede conducirnos a un error. La moral se va adecuando al momento histórico de cada nación y de cada persona. Lo que en un lugar del mundo es reprochable, en otro puede ser perfectamente aceptado. Un ejemplo de esta situación moral es la que tenían los alemanes bajo el dominio de la Nazi. La ética había sido tan encubierta por los filósofos del régimen, que el pueblo estaba convencido que el exterminio de las razas inferiores era prácticamente un mandato de Dios. Estas normas no eran éticas, sino morales. El punto de mayor conflicto es que un uso prolongado de este tipo de moral puede llevar a una confusión permanentemente del sentido ético y verdadero. Todos los hombres tienen el sentido de lo que es bueno y lo que es malo en sus corazones sin importarles la cultura donde estén. El problema radica en que ese sentido puede ser corrompido por la “moral del momento”.

Dios le dio al hombre características singulares parecidas a Él para que pueda comunicarse con su creador. Esto le hace una persona totalmente diferente a los animales. El propósito fue, tener comunión y compañerismo, Creador-criatura. Esto le permitirá el ejercicio constante de la virtud que vaya produciendo buenos hábitos de conducta. Dios hizo al ser humano un ser ético, moral, y espiritual. Ético porque las Leyes de Dios le permitirá manejar su conducta dentro de los parámetros divinos. Moral, porque esos parámetros divinos lo eleva hasta los sitiales mas altos de su conducta. Espiritual, porque Dios le dio esa capacidad de comunicarse libremente con Él.

El ser humano está dotado por Dios de una mente capaz de razonar y de un albedrío responsable. El ser humano se va haciendo progresivamente, escogiendo continuamente su futuro de entre un manojo de posibilidades, los bienes a conseguir, los mismos que le sirven de motivación para obrar y le empujan a una decisión en cada momento de su vida.

Por estar dotado de una mente capaz de razonar, el hombre puede prefijarse un fin determinado y tratar de hallar los medios necesarios para conseguirlos. El hombre no es un ser autónomo, puesto que es un ser creado y por lo tanto, es limitado y relativo. Nada hay absoluto en el hombre, depende existencialmente de Dios que es su creador y El le ha señalado de la meta a seguir. Por esta razón el mundo en el que vivimos se ha degenerado moralmente, porque no se someten a la voluntad del Creador.

La vida humana se distingue en que el hombre conscientemente se hace una meta y se esfuerza por alcanzarla. Es el ideal o meta más alto que cada persona inteligente tiene al cual todos los demás ideales menores se subordinan. Por ejemplo: glorificar a Dios por medio de hacer su voluntad es el supremo ideal cristiano. Todas sus demás ambiciones se subordinan a esto. La vida moral de una persona se determina por el supremo ideal que tiene. El ideal objetivo del hombre es hacer la voluntad de Dios. Este es el verdadero ideal. Los ideales actuales son los ideales que el hombre tiene subjetivamente y no el que debería tener. Según la Biblia, la realidad de Jehová, el Dios Santo, es la verdad básica que determina toda ética. Dios no acepta ninguna separación entre la religión y la moralidad porque El es absolutamente bueno. Porque la palabra “pacto” representa la relación entre el Dios Santo y su pueblo. Porque cuando Dios creo al hombre vio que era “bueno” lo que había hecho. Génesis 1:31 dice” “Y vio Dios que todo lo que había hecho y eh aquí que era bueno en gran manera…”


Bibliografía

-Reina- Valera (1960) La Biblia

-Enrique Stob. Reflexiones éticas. Gran Rapids: TELL. 1982 (pp.3.)

-La Cueva, Francisco (2012) Comentario Bíblico de Matthew Henry 08224 Terrassa (Barcelona) España Editorial Clie -2012

-Nelson, Wilton M (1998) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia Miami, Florida Editorial Caribe, Inc. -1998

-Wikipedia, Enciclopedia libre.

-http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico.


Trabajo realizado por Josefina Villamar.

 

 

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