Ante el dolor y el sufrimiento
Muchas veces la vida nos sorprende con situaciones que nos intentan robar la paz, y si no estamos preparados pueden generar zozobra en nuestro corazon, generando desaquilibrio en nuestras vidas. Ante estas situaciones la familia, nuestros hermanos de la iglesia y la Cristo son los unicos que nos pueden traer la paz.
Situaciones de crisis
Debido a muchos factores, muchos de los cuales no podemos controlar humanamente pueden llegar a nuestra vida situaciones que pueden detonar la crisis pudiendo ser: el desempleo, la enfermedad, e incluso la muerte repentina.
Las situaciones no esperadas pueden lograr desequilibrar nuestro mundo, aun cuando seamos creyentes.
La muerte inesperada de un ser querido puede despertar en nosotros olas de emociones y una profunda sensación de pérdida. Lloramos, nos dolemos y buscamos respuestas de cómo y por qué pudo pasar algo así. Y, tras el shock y la confusión inicial, comenzamos a sentirnos profundamente solos al ver el vacío que inevitablemente queda después de una muerte.
Ocurre de forma muy similar con otras situaciones que nos hacen sentir perdida de seguridad, desapego, generando el duelo en la personas, e inclusive la zozobra ante situaciones generales que se avecinan como la enfermedad o una catastrofe nos puede llevar a clamar como los discipulos cuando veian que se hundia la barca la intervencion del maestro, quien calmando la tormenta nos pregunta ¿Donde esta su fe?
Apoyo y guía de Dios
La familia y los amigos pueden ayudarnos a enfrentar el duelo hasta cierto punto, pero la fuerza y la guía de nuestro Dios Omnipotente son absolutamente indispensables para surcar las recias aguas de las emociones y el dolor cuando este nos inunda.
La Palabra de Dios revela que volveremos a ver a quienes hemos perdido. Cristo mismo lo confirma en Juan 5:28 diciendo: “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz”.
Para el ser humano, la muerte es permanente y definitiva. Pero Cristo nos dice que en realidad la muerte es temporal. De hecho, las escrituras describen a los muertos como en un sueño del cual eventualmente despertarán para escuchar su voz y levantarse de sus tumbas físicas.
Al igual que éste, hay muchos otros pasajes que nos hablan de la naturaleza de la muerte y las resurrecciones. Escrituras como 1 Tesalonicenses 4:13-18, 1 Corintios 15:50-58 y Ezequiel 37 tienen mensajes muy inspiradores al respecto. Y Hebreos 9:27 nos recuerda que la muerte es algo que todos deberemos enfrentar.
Caminar en fe
La palabra nos señala que el mundo tendremos tribulacion, cuando esta se avecina debemos aferrarnos a la fe.
Todos debemos enfrentar pruebas en la vida; es la forma en que Dios comprueba de qué estamos hechos realmente. Tal vez la muerte de un ser querido, la enfermedad, el despido, entre otras situaciones que nos llevan a un proceso de duelo sean una de las pruebas que tengamos que pasar.
Por otro lado, debemos recordar que Dios jamás nos probará más allá de lo que podamos soportar (1 Corintios 10:13). Y animo en Cristo somos más que vencedores aferremonos con fuerza a la roca de nuestra salvación.
1,286 total views, 3 views today