Una vida para servir

Restableciendo la relación con nuestro Creador y Padre…(4)

Una vida para servir

 

Una vida de servicio

El primer ministerio es el trabajo, el segundo la familia y el tercero es alcanzar al perdido.

La verdadera vocación es servir a Jesucristo y hay que recordar que formamos parte del cuerpo de Cristo, por tanto, el trabajo es sólo una parte del llamado al servicio cristiano a tiempo completo.

El trabajo cumple el propósito principal y práctico de sostener el ministerio.

El cristiano debe ver el trabajo como una oportunidad de ministerio, ya que demanda actitudes bíblicas como:

-Respetar la posición de autoridad del Jefe,

-Servir como si nuestro Jefe fuera Jesús,

-Respetar propiedad de la empresa,

-Respetar tiempo de la compañía o empresa,

-Dar el mejor esfuerzo para ayudar a la compañía.

De igual manera si se es jefe también tiene que haber actitudes bíblicas.

 

Debemos como cristiano ser conscientes y tener presente la existencia de 2 pecados que amenazan constantemente nuestra vida: La mentira y el Robo

Sobre la mentira

Apocalipsis 21:8 Los mentirosos también tendrán parte en el lago de fuego.

El diablo es el padre de la mentira y siempre estará trabajando para que esta se manifieste en los cristianos.

La lengua es el órgano más poderoso del cuerpo en términos de dañar al hombre por el lenguaje, esta puede dar vida o muerte. (Santiago 3:5-8)

Ahora bien, es importante mencionar que Dios abomina a los mentirosos (Isaías 63:8)

Tenemos varios tipos de lenguas que finalmente son parte del noveno pecado: lengua censuradora, calumniadora, mentirosa, vulgar, cruel y la murmuradora.

Hemos de ser sabios con lo que se dice y evitar caer en la censura, la mentira, las verdades a medias pues no solo dañamos al otro sino a nosotros mismos.

 

Sobre el robo

Éxodo 20:15 “No hurtarás este es el octavo mandamiento” La raíz de este pecado es un corazón perverso, lleno de incredulidad y de codicia.

El robo no solo comprende quitar  o despojar al otro de un objeto o dinero a otro para el propio provecho, debemos estar atentos ante los otros tipos de hurtos o robos:

Robar a Dios su Gloria, cuando le otorgamos el poder a la ciencia, educación, mente

Robar a Dios los diezmos y ofrendas.

Ociosidad: el Holgazán, el flojo el que abusa de los demás, también es un ladrón.

.Cuando se pide prestado y no se devuelve.

Tratar de evadir impuestos, o no pagar por los servicios.

El no hablar la verdad de la salvación.

 

Mi pueblo perecer por falta de conocimiento

Por último, quiero mencionar que es necesario tener una vida de progreso en el ministerio, no podemos quedarnos estancados sin estudiar y cuando hablo de estudios me refiero a la educación secular y a la educación teológica.

Hoy en día la tecnología ha ido avanzando muy rápido y el analfabetismo va en disminución, es por ello por lo que no podemos permitirnos ser ignorantes ya que de esa forma no lograremos cumplir en forma eficiente y eficaz con la gran comisión.

Los ministros, deben preocuparse no sólo de hacer una excelente oratoria sino también deben preocuparse de dar una adecuada predica expositiva.

El ministro también debe conocerse a si mismo y debe procurar hablar desde la experiencia ya que de esa forma las personas creerán aún más en la palabra de Dios. Debe conocer por dentro y por fuera al ser humano.

Nuestro desafío como creyentes en muy grande, somos responsables de entregar el evangelio a quienes nos rodean no sólo de palabra sino de hecho también, es decir dando testimonio con nuestra vida.

Loading

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

You May Also Like