La Filosofía y el Cristianismo

Cristianismo

La Filosofía y el Cristianismo no han encontrado nunca un sitio para acampar juntos, y es que a pesar de tener un tema en común (el universo y el hombre), sus puntos de vista son diferentes. 

El Cristianismo centra su atención en Dios, o sea, en lo espiritual; mientras que la Filosofía es una disciplina académica que aplica la Razón al cuestionar el Conocimiento en general, con el propósito de dar respuestas objetivas a las milenarias preguntas que se ha hecho el ser humano a través de la historia, entre ellas, ¿Cuál es el origen del universo y el hombre?

En consecuencia, la separación entre Filosofía y Cristianismo radica en: Razón y Fe.

¿Será que la Filosofía cuestiona al Cristianismo sin fe?

El término “filosofía” proviene del griego koiné, donde filo (amar) y sofía (sabiduría) lo definen: “Amor a la sabiduría”. Nació en Grecia en el siglo VI a.C., y fue Pitágoras (569 a.C.) quien le dio vida a esta palabra.

Pitágoras vivió durante el llamado período presocrático (antes de Sócrates), y fundó la Escuela pitagórica religiosa que abarcó la cosmología, medicina, ética y política.

La mitología griega con sus dioses del Olimpo estuvo muy arraigada en la antigua Grecia. Nadie, -por así decirlo-, escapaba de sus encantos; y los tres grandes [Sócrates (470 a.C.), Platón (427 a.C.) y Aristóteles (384 a.C.)] del pensamiento occidental no fueron la excepción, o al menos, en cuanto al tema de los dioses; los cuales, -para ellos-, eran los que recompensaban o castigaban el alma (la esencia individual de la persona) después de la muerte, según haya sido su comportamiento en la tierra. 

En virtud de lo expuesto hasta aquí, puedo afirmar que la filosofía no necesariamente tiene que discutir sin fe, lo tocante al Cristianismo, pues sus raíces son religiosas. La filosofía materialista es la que hace la diferencia; ¡claro está!, se trata de la corriente del siglo VI a.C. que surgió en controversia con la religión.                

Sus representantes: Tales de Mileto (624 a.C.), Anaximandro y Anaxímenes en la escuela de Mileto, se ocuparon de lo concerniente al universo y el hombre. En consecuencia, Tales es considerado el primer filósofo por un solo motivo: Su postura racional ante estas preocupaciones. 

Por otro lado, el significado literal de la palabra “filosofía”, indudablemente fue una de las causas que provocó su repudio por parte del Cristianismo, que poco a poco fue asimilando las doctrinas cristianas nacidas de nuestros padres post-apostólicos. Por citar un ejemplo, el abogado latino Tertuliano (siglo II d.C.) condenó el uso de la filosofía en los creyentes, porque decía que esta siempre conduce a la herejía. 

De modo que la expresión “la letra mata”, no debe sorprendernos dentro del Cristianismo, porque es el efecto de lo que caló en la mente cristiana desde hace mucho tiempo.

Pasaje bíblico que algunos dentro del Cristianismo tergiversan   

2 Corintios 3:5-8

Pablo habla de la letra (la Ley de Moisés) que mata, pues la Ley solo muestra que somos pecadores, y no puede salvarnos. En cambio el Espíritu, -en el Nuevo Pacto-, vivifica al darnos la Ley en la mente y escrita en el corazón, por medio del poder espiritual del Evangelio (Jer 31:27-40).

No se puede esperar del apóstol un rechazo a los estudios, cuando él fue educado por Gamaliel, uno de los grandes maestros de la Ley en el siglo I d.C. Muestra de ello son sus epístolas escritas con una prosa exquisita, que lo distingue de otros escritores de la Biblia

¿Cuán grande es la distancia entre Filosofía y Cristianismo?

Esta interrogante puede ser contestada sin necesidad de explicaciones, y es que, el Cristianismo es inalcanzable; no obstante, no me estoy refiriendo precisamente al poder que ejerce el Cristianismo en el Evangelio, sino a la separación entre el rechazo y su aceptación.

Si partimos del hecho que la Filosofía sí relaciona a lo inmaterial en sus indagaciones, podemos entonces ver reflejado en ella, a ese peldaño capaz de llevar al individuo a una u otra creencia que bien pudiera ser, la cristiana; por ende, el trecho entre la Filosofía y el Cristianismo no es tan largo. 

Con el nacimiento de Sócrates en el 470 a.C. en Grecia, comenzó la Era de la Filosofía, la era de creer por la obra que los sentidos observan. Según el propio filósofo, razonar acerca de la sublimidad del universo trae consigo pensar en una mano hacedora, que para él eran los dioses; esto es lo que Agustín de Hipona (354 d.C.) llamó: Teología natural.

Para el Panteísmo filosófico, la naturaleza, el universo, y la deidad que los monoteístas llaman dios, son equivalentes. El Panteísmo es sinónimo de naturaleza, no en balde vemos personas abrazadas a los árboles y otros objetos que forman parte de ella, pues ven en ellos a dios.

El Idealismo es una forma de Monismo filosófico, en cuyos postulados encontramos que el principio básico del universo es espiritual.

La filosofía griega permaneció muy afianzada en la cultura mundial, y muestra de ello es que aún en algunos pensadores cristianos post-apostólicos como fue Tomás de Aquino en el siglo XIII d.C., la manifestación de la misma se hizo evidente en sus escritos. 

Tomás, nacido en Italia e hijo menor del Conde de Aquino, estudió la filosofía de Aristóteles en la Universidad de Nápoles. El pensador utilizaba su arma inmediata (la razón) sin restarle importancia a la revelación, ya que para Aquino la Salvación solo podía ser entendida por medio de una revelación sobrenatural. Tomás expresaba que la revelación divina y la razón humana provienen de Dios, por lo tanto, por qué no aplicar ambas.

La obra de Aquino se basa en la teología natural, utilizando la razón para dar respuestas a lo que los sentidos perciben. De acuerdo con esto, él escribe en su libro “Suma Teológica”, lo que quedó grabado en la historia con el título: 

Argumento cosmológico: “Algo no puede venir de la nada, y por lo tanto, el universo surgió de algo. La causa sin causa, o Dios”.

Debo confesar que yo nunca oí hablar de Aquino en mi juventud; sin embargo, esta fue mi forma de pensar. Hoy me pregunto cuán grande es la distancia entre la Filosofía y el Cristianismo, y creo haber encontrado la contestación en sus conceptos, y quizá en algún eslabón perdido.

Una vez con un pastor de la iglesia fui de visita a un campamento donde se encontraba un retiro de jóvenes. Entre el almuerzo y la tertulia se habló de la Palabra, y recuerdo haber expresado que el mirar al cielo incita a creer en Dios. ¡Cuidado con decir eso en la iglesia!, –me dijo uno de los pastores huyendo de la razón-.

Yo a la verdad en ese momento no sabía que hacer con el Salmos 19:1, ni con tantos otros versos que hablan de Ecología, Astronomía, Física, etc. Este salmo hace la afirmación de que los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Si yo no lo conociera, y lo escuchara de los labios de una persona, diría que la misma ha razonado.

Ahora bien, ¿Dónde está el eslabón perdido? Como dije anteriormente, pasé parte de mi vida admirando la majestuosidad del universo. Yo miraba al cielo y decía a mis amigos que tenía que existir Dios, el Ser inteligente detrás de tanto esplendor. Nada de esto, por supuesto, despertó en mí la fe en el Señor, y así viví aplicando la razón a lo que por fe debí creer.

El eslabón perdido lo encontré en la transición de querer aceptar por razón, lo que el hombre  realmente no puede sin tener la convicción de que existe Dios. 

Esta transición de la que hablo la experimenté yo, siendo la Filosofía la que irónicamente me condujo hasta el día en que creí en el Señor. No hubo más razón humana que me hablara de la Perfección, pues la gracia de Dios hizo que la fe ocupara el espacio del que antes la razón, era su dueño absoluto.

 

Artículo escrito por Dr. Douglas Guillen Avila,
Dr. en Teología, Ing. Agrónomo, Escritor y Editor.
Redes:
Facebook: editorial dugli
Email: editorialdugli@gmail.com

 

Libros del Dr. Douglas Guillen Avila disponibles en Amazon:

1- Jesús (Spanish Edition)

Jesús

2- La edad del hombre (Spanish Edition)

Edad del hombre

 

 

Puedes editar y publicar tu libro en Amazon con la ayuda de Universidad Cristiana Logos, solo debes llenar el siguiente formulario para iniciar el proceso: https://www.logoscu.com/forms/view.php?id=358929

 329 total views,  4 views today

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

You May Also Like
Continuar leyendo

Para una Iglesia Misionera

Pasajes bíblicos para la Iglesia Misionera (Primera entrega) Basado en el escrito de  Werner Mischke La Biblia divinamente…  1,090 total views,  3 views today
Continuar leyendo
Esperanza para madres solteras
Continuar leyendo

Esperanza para madres solteras

He tenido la oportunidad de hablar con muchas mujeres a quienes les ha tocado ser madres solteras. He…  610 total views,  3 views today
Continuar leyendo
Continuar leyendo

Decidir Amar…

 “El Amor es una Decisión”  (Primera parte) Resumen del libro de: Gary Smalley & John Trent  El amor…  1,523 total views,  3 views today
Continuar leyendo
Continuar leyendo

Educación Cristiana | Parte 1

La enseñanza es parte de cualquier ministerio que Dios nos demande. Enseñar es abrir las ventanas del conocimiento…  2,068 total views,  2 views today
Continuar leyendo
Continuar leyendo

Familia agradables a Dios | Parte 1

Inspirado en el Libro El matrimonio que agrada a Dios de Joselo Mercado Las próximas entregas buscaremos rescatar…  892 total views,  3 views today
Continuar leyendo
El discipulado: Blog Ministerio Universidad
Continuar leyendo

El Discipulado: Delegación, Supervisión y Reproducción

El Discipulado: Delegación, Supervisión y Reproducción DELEGACIÓN Jesús realizó el discipulado de una forma muy particular, él esperó…  2,261 total views,  5 views today
Continuar leyendo